Aproximadamente entre los cuatro y los ocho meses de edad, los bebés descubren casualmente conductas , tanto físicas como sociales, que de alguna manera fueron placenteras para ellos y buscan repetirlas.

¿Cómo saber que a tu bebé le ha gustado cierta actividad?

Pecci (2009) asegura: “A partir de ahora es posible que cada vez que el adulto interrumpa la acción, el niño emita la misma conducta para conseguir la repetición de la acción del adulto. Esta conducta del bebé se denomina procedimiento para prolongar un espectáculo interesante”.

El bebé se encuentra en una etapa de juego en la que la interacción con los padres es importantísima, está aprendiendo nuevas acciones a través de su interacción con el mundo, por lo que entre más estímulos tenga a la mano, más aprenderá.

En esta etapa, poco a poco irá aprendiendo uno de los repertorios básicos para el aprendizaje, que es, la imitación. Por esta razón es fundamental que los papas busquen actividades en donde se desarrolle y fortalezca esta conducta.

Cantar canciones en las que se involucren movimientos y la repetición de las mismas, es un ejemplo que podrías realizar con tu bebé para desarrollar esta habilidad.

Lo que se dice acerca de que a los bebés les encantan las repeticiones, es muy cierto, la repetición favorece el aprendizaje y tu hijo se motivará a aprenderse esos movimientos que tu desempeñas tan bien al cantar la canción. Créenos, será muy divertido para los dos.

Referencias: Pecci (2009). El juego infantil y su metodología. Recuperado en: http://www.mcgraw-hill.es/bcv/guide/capitulo/8448171519.pdf