Aproximadamente entre los cuatro y seis meses de edad, los bebés empezarán a dar muestras de que los dientes están a punto de salir. Babean más y suelen llevarse todos los objetos que se encuentran a la boca para masticarlos y restregarlos en sus encías con el objetivo de calmar un poco esa molestia que experimentan. Es común que cuando estás lactando, tu bebé pueda usar tu pezón, precisamente para apaciguar su malestar, y que esto pueda resultar pesado para ti.

Sabemos que consideras a la lactancia materna como la fuente más nutritiva de alimentación que tu bebé puede recibir y te platicaremos acerca de algunos productos que se encuentran en el mercado que le ayudarán a tu bebé a calmar un poco las molestias antes de que sean amamantados.

Mordederas de gel

Existen muchos tipos de mordederas, pero para este propósito en particular puedes comprar aquellas que están rellenas de gel. Las puedes dejar enfriar un poco en el refrigerador, para que cuando tu bebé las muerda, la sensación de frío ayude a calmar su molestia.

Toallitas

Puedes buscar alguna toallita chiquita y empaparla con té de manzanilla (de preferencia fresco o frío). Tu bebé se entretendrá mucho con ella y la manzanilla ayudará a aliviar su dolor.

Cucharita

Si tienes una cuchara de plástico con la que le das de comer a tu bebé, puedes usarla también para mitigar su molestia. También la puedes dejar algunos minutos en el refrigerador antes de dársela a tu bebé, para que el frío haga su función relajante.

Gel relajante natural

Existen también, numerosos productos que puedes untar en las encías de tu bebé. Algunos de ellos con base en manzanilla y otros remedios naturales. Si usarás alguno de estos productos, sería prudente consultarlo con tu pediatra antes de hacerlo.

Recuerda, puedes llevar a cabo cualquiera de estos consejos antes de amamantar a tu bebé y esperemos que te sirvan para seguir brindándole una nutrición sin igual.