Una de las dudas que surge constantemente a la hora de dar pecho, sobretodo si la leche materna es la única fuente de alimentación de tu bebé, es si estará recibiendo la cantidad adecuada para nutrirlo y satisfacer su apetito.

Este miedo es muy común en los primeros días que amamantas a tu bebé y por más que las personas a tu alrededor te digan que todo va a salir bien, no puedes dejar de pensar en ello.

Esta incertidumbre puede generarte ansiedad y estrés y qué puedes hacer para disminuir esta sensación. Primero que nada informarte sobre cómo mantener una buena cantidad de leche para tu bebé y para esto New Mother’s Guide (2002) nos da algunos consejos:

* Aumenta la frecuencia en la que amamantas a tu bebé y sobretodo dale pecho a demanda (cada vez que tu bebé lo pida).  

* Amamanta a tu bebé en un lugar en donde te sientas cómoda y libre de estrés. Puedes acondicionar un lugar con música relajante y en el que te puedas acomodar de la mejor manera posible.

* Cuando tu bebé se sienta satisfecho y deje de comer, utiliza un tira-leche para vaciar por completo el seno y seguir estimulando la producción de leche.

Algunos pediatras recomiendan que la mamá aumente el consumo de líquidos sobretodo antes y después de dar pecho.

Existen algunos medicamentos que aumentan la producción de leche, si tienes alguna inquietud al respecto, puedes consultarlo con tu pediatra.

Esperamos que te sirvan estos consejos y muchas felicidades por darle a tu hijo la mejor fuente de alimentación que podrías brindarle.

Referencias New Mother's Guide to Breastfeeding (Copyright © 2002 American Academy of Pediatrics)